3.28.2010
3.24.2010
y pretendes
...Casi las dos de la mañana. Así, sin más... me dio por liberar mi voz desentonada. Hace tanto que no lo hacía, quizá porque la música que ahora escucho carece de voz y hasta ahora me doy cuenta que hablo lo necesario, casi nada para un solitario. Años después, sentado frente a mi ordenador, en mi casa, con libros a mi espalda y el Onetti de "Cuando ya no importe" a mi lado, recuerdo que es el juego, SÍ, el que me da la vida. Venga...
3.05.2010
2.24.2010
¿Por qué la gente se deshace de sus libros?, por qué podemos encontrarlos años después, con un nombre y llenos de polvo en un anaquel, perdidos... esperando que otros ojos, que otras manos los sostengan y recorran. ¿Qué destino espera a mis propios libros cuando yo muera?... pero no son míos, digamos que son ellos los que nos eligen desde el estante, desde la librería. Son un poco como los gatos: ellos nos tienen.
Hoy por la tarde estuve en una librería de viejo en esta ciudad. Llegué buscando la edición en Cátedra de Ulises, de Joyce... y no lo encontré, pero sí me encontraron unos libros sobre fonética, sobre fonología, sobre lingüística, que en algunas de sus páginas llevan el nombre de Esther... por un momento me molestó la tinta azul sobre el amarillo de las hojas, pero ahora que los reviso en casa, creo que fue una forma de venirse en paquete, de venirse todos juntos a un nuevo hogar. La única forma que Esther encontró para mantenerlos juntos, más allá de su propia vida compartida.
Y ya están conmigo, entre mis manos... esperando mis ojos. Menuda responsabilidad... pero qué habrá sido de Esther, ¿cómo será ella?, ¿seguirá viva? ¿estará bien? ¿por qué se deshizo de sus libros? ¿tendrá alguna emergencia médica? ¿Cómo será alguien que lleva ese nombre y a quien le interesó estudiar lingüística? Los libros huelen a su casa, a su librero... huelen a encino...
¿Cómo eres Esther?...
Hoy por la tarde estuve en una librería de viejo en esta ciudad. Llegué buscando la edición en Cátedra de Ulises, de Joyce... y no lo encontré, pero sí me encontraron unos libros sobre fonética, sobre fonología, sobre lingüística, que en algunas de sus páginas llevan el nombre de Esther... por un momento me molestó la tinta azul sobre el amarillo de las hojas, pero ahora que los reviso en casa, creo que fue una forma de venirse en paquete, de venirse todos juntos a un nuevo hogar. La única forma que Esther encontró para mantenerlos juntos, más allá de su propia vida compartida.
Y ya están conmigo, entre mis manos... esperando mis ojos. Menuda responsabilidad... pero qué habrá sido de Esther, ¿cómo será ella?, ¿seguirá viva? ¿estará bien? ¿por qué se deshizo de sus libros? ¿tendrá alguna emergencia médica? ¿Cómo será alguien que lleva ese nombre y a quien le interesó estudiar lingüística? Los libros huelen a su casa, a su librero... huelen a encino...
¿Cómo eres Esther?...
2.05.2010

Jueves 4 de febrero. Al regreso del trabajo encuentro a la noche y a la humedad instaladas en mi habitación... entraron por el balcón y decidieron esperar(me). Hoy, al menos, dormiré con su caricia, que se antoja eterna, insaciable.
La espera M., ha sido larga...: renuncio a forjar una vida, al ruido ensordecedor del latido, a vivir la esperanza, a creer en el eterno retorno. Renuncio a creer que es conveniente estar vivo y secuestrar sangre en mis venas. Hoy quiero abrirlas y liberarla, dejarla correr al sol, al viento, a la tierra... que se entere del inconveniente de estar vivo, que su fluir no siempre da placer. Algo, alguien, devora todos los días las entrañas de la Humanidad y nadie se conmueve. Nadie, Prometeo, escucha tu lamento...
M, ven... te he esperado desde el segundo en que fui parido, con un poco de humedad, en la oscuridad... ¿a dónde habrás de llevarme?
2.02.2010

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
C. P. Cavafis. Antología poética.
Alianza Editorial, Madrid 1999.
Justo en los últimos minutos de febrero 2 me siento a escribir sobre los 35 años que han quedado atrás. Comienza mi año 36. Mi año nuevo, mi año viejo. Voy hacia Ítaca, mi viaje, mi barca...
En la imagen: Ulises, atado al mástil, escucha el canto de las sirenas (Cerámica griega)
1.22.2010
12.04.2009
Diciembre tuvo la luna más hermosa. Él la contempla y recuerda que han sido más de 300 días sin ella, días de preguntas postergadas... días de enfermedad, de espasmos, en los que se ha pasado de fuego intenso a infiernito en la vida de alguien... en los que el amor, si es que él fue amado, pasa a un plano de exigencia, de hartazgo y todo para ser como el que más, para someterse a lo que se cree necesario, sin dudar ni un instante de aquello que se toma como norma, como lo que debe ser... el último plenilunio del año trajo a) un mensaje desde Tijuana; b) una despedida atroz, dolorosa; c) un mensaje de Xalapa y trajo, también, un reencuentro.
Cargada venía, por eso lucía tan hermosa... y otra vez, como al principio: la luna, él y su sombra, fueron tres en torno de una barra de bar, tres por las calles de esta barroca ciudad, tres que deambulan por las noches de paseos y recuerdos...
Cargada venía, por eso lucía tan hermosa... y otra vez, como al principio: la luna, él y su sombra, fueron tres en torno de una barra de bar, tres por las calles de esta barroca ciudad, tres que deambulan por las noches de paseos y recuerdos...
11.08.2009
11.06.2009
11.05.2009
Miércoles: el día comienza con una taza de café y la música de La Mirada de Ulises. Al medio día voy por la acreditación para la cobertura del Festival Internacional de Puebla y me encamino hacia la redacción... Tuvimos evaluación de las oficinas centrales... presentaciones, intercambio de experiencias, dudas aclaradas, risas... propuestas. Fue un encuentro amable, de disposición.
Por la tarde, me pregunto hasta dónde puede llegar la inseguridad de una persona: después de contar a mis dos compañeros editores los pormenores del encuentro al que me tocó asistir, uno de ellos pregunta a nuestra evaluadora exactamente todo lo que ya se le había dicho que se trató en la junta y, su duda de siempre, eterna, existencial: ¿las maquetas las hacen los de diseño o los editores? Cinco años y no encuentra quién le responda su pregunta, cinco años sin entender de jerarquías, cinco años con las mismas preguntas... cinco años escudándose en el incumplimiento del otro para dejar de hacer... ¡ay!, pero no dijo que llega a las 6 y no a las 5... pero no dijo que teme jerarquizar... es decir, que teme tomar decisiones. Y recuerdo que, también cada año, pregunta cómo se escribe cempasúchil...
Por la tarde, me pregunto hasta dónde puede llegar la inseguridad de una persona: después de contar a mis dos compañeros editores los pormenores del encuentro al que me tocó asistir, uno de ellos pregunta a nuestra evaluadora exactamente todo lo que ya se le había dicho que se trató en la junta y, su duda de siempre, eterna, existencial: ¿las maquetas las hacen los de diseño o los editores? Cinco años y no encuentra quién le responda su pregunta, cinco años sin entender de jerarquías, cinco años con las mismas preguntas... cinco años escudándose en el incumplimiento del otro para dejar de hacer... ¡ay!, pero no dijo que llega a las 6 y no a las 5... pero no dijo que teme jerarquizar... es decir, que teme tomar decisiones. Y recuerdo que, también cada año, pregunta cómo se escribe cempasúchil...
11.04.2009

Duele la cabeza, arden los ojos... no hay capacidad de concentración. Me he perdido en La bailarina de Izu y Primera nieve en el monte Fuji..., en la pasión por el detalle que nos ha dejado Yasunari Kawabata. Fascinante la forma en que se trata tiempo y memoria para llegar a lo sublime, a la belleza. Hermoso, sin duda, Primera nieve sobre el monte Fuji.. Se antoja tener un "estudio" como el de Kawabata, considerar al silencio como sagrado, amarlo... amar.
PD:
En estos días ha llegado a casa un hermoso cachorro de Schnauzer, negro todo él, que aún no tiene nombre. Se aceptan sugerencias...
10.14.2009
10.08.2009
10.06.2009
10.05.2009
8.28.2009
...Desde esta nueva casa no se escucha ya el tren por las noches. Cada vez me encuentro más lejano, más ajeno. Digamos... que el laberinto no tiene fin, sin embargo, comienzo a acostumbrarme a vivir en él y eso aterra, aterra ver que los sueños se reducen, que son menos, que no alcanza el tiempo, que muere la gente querida, que se resignan los que quedan. Hay un dolor incurable que me tira en la cama... pero eso no importa, importa que me sueño en casas tranquilas, en atardeceres cálidos y que en el sueño, cuando entro a esas casas, siento, ya anciano, el temor del niño ante la soledad... que afuera de las casas hay jardines y eso me da paz, pero me atemorizan las paredes, sus interiores. En el sueño existe un joven que no es mi hijo, pero busca consejo. En el sueño, existe el dolor de un amor no consumado, existe nostalgia por una mujer que no pudo amarme, existe el sentimiento del hijo abandonado...
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